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EL EFECTO MARCOVICH

“El Nervio del Volcán era un proyecto solista, no era un proyecto de Caifanes, era algo personal”, me dijo Alejandro Marcovich de manera lapidaria en una entrevista que me concedió después de la rueda de prensa para presentar el Festival Revolución, donde tocaría por primera vez con su banda en la ciudad de Monterrey. Esa declaración trae toda la carga de la historia detrás del conflicto entre el guitarrista y el resto de la legendaria banda, diferencias que parecen irreconciliables y que han detonado en que Caifanes se quede sin una de sus armas principales y Marcovich haya salido disparado del mainsteam para desembocar en el underground nuevamente.

Alejandro es un tipo directo, sin poses, que te mira a los ojos y su semblante refleja que tiene muy claras las cosas. En sus palabras revela una intención de exponer sus aptitudes en Caifanes, de dar a conocer lo que hizo por la agrupación y de aclarar puntos para los que aún duden, “Sé escribir canciones de una cuartilla o cuartilla y media, sí lo he hecho. La gente que me conoce con Caifanes solamente conoce Estás dormida o Aquí no es así, que es una letra que compusimos entre Saúl y yo, la gente identifica esa canción como si hubiera sido escrita nada más por él”.

Alejandro pisa el escenario sin prodigar sonrisas, es de pocas palabras al micrófono, un gesto sombrío inunda su cara cuando acaricia la guitarra como solo él lo sabe hacer. Hay que decirlo: Alejandro ha creado un sonido único, un sello inconfundible, una mezcla entre ritmos latinoamericanos y pop rock. A pregunta expresa sobre esto, lo define como algo inherente a su persona “Es algo no sé si decirte casual, no es premeditado, no es algo que se haga de una manera arquitectónica con un plano, es algo que sucede, cuando yo toco es casi como cuando me escuchas hablar, es mi timbre de voz en la guitarra”.

Marcovich también dio algunas muestras de lo que será su próximo material como solista, letras minimalistas y la guitarra como elemento principal, en Alebrije el nombre de su primer disco, regresa a las vocales, algo que no es nuevo para él, Las Insólitas Imágenes de Aurora son prueba fehaciente de ello,  sin embargo, es evidente su limitación en este aspecto y él lo sabe “Yo canto desde niño, desde que estaba en el coro de la escuela, la primaria y no soy un cantante privilegiado en el sentido de tener un vozarrón, pero en el rock habemos muchos cantantes que tenemos un estilo, eso a veces es más importante que la potencia”.

Las últimas presentaciones que vi de Caifanes fueron sin la guitarra de Marcovich, sin esos peculiares requintos Afuera sonaba frustrantemente incompleta. Y la noche del Festival Revolución encontramos la pieza que faltaba del rompecabezas, Alejandro preparó un recital con un alto número de canciones de Caifanes en el repertorio, Miedo, Aquí no es así, El Año del Dragón y por supuesto Afuera sonaron otra vez con sus arreglos originales y únicos en la guitarra, la gente estaba deseosa de eso y él no escatimó en complacer. Son canciones en las que estuvo presente cuando fueron vomitadas, estuvo ahí en su parto, “La Marca Caifanes no me pertenece pero las canciones sí, no solamente de que estén o no compuestas por mí, si no que son canciones que pertenecen a mi repertorio y que la gente quiere escucharlas tocadas por mí y se ponen felices escuchándome”.

Last modified onSábado, 15 Agosto 2015 12:24
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